
Límite: Calle de Sagitario, vías
del ferrocarril Madrid a La Coruña, término municipal
de Pozuelo de Alarcón, Casa de Campo, parque deportivo
Club de Campo y Avenida del Padre Huidobro (Carretera N-VI).
“La enorme inmigración que sufrió
Madrid después de la guerra civil hizo que entre 1948 y
1954 se anexionaran trece municipios, entre ellos Aravaca, que
lo fue en 1954 y estaba formado por El Plantío y Valdemarín,
además de la propia Aravaca, hoy barrios del distrito de
Moncloa constituidos en áreas residencias para la clase
media-alta.
Aravaca – más conocido
por Aravaca-Sur- surge como un lugar alejado de la ciudad para
vivir y al mismo tiempo bien comunicado con Madrid. Es una zona
de residencia permanente con dependencia laboral de Madrid. La
carretera de La Coruña le une con la ciudad y con el centro
habiéndose creado una fuerte dependencia de ésta
para las relaciones con el centro de la ciudad. El tipo de vivienda
generalizado es el de las casas adosadas.
Según cuenta la leyenda,
el nombre de este antiguo pueblo procede de su fundador, un agricultor,
conocido como el “Aravaca” porque arando un día
con una vaca como ésta no quería moverse, le dijo
¡ara vaca! Y se quedó ya con el mote. Sin embargo,
es más probable que el origen del nombre proceda de ara
y vaquas que da al vacar, o sea, castillo. Otra explicación
sería que el prefijo ara, de origen ibero-vasco significa
llano. Hay quien dice que viene del hispanorromano are vaques,
altar vacío. O del are céltico, que significa al
este, o sea al este de los arévacos.
El antiguo pueblo se formó a lo largo del antiguo camino
a Valladolid, hoy avenida de la Osa Mayor, su calle principal.
Al sur de ésta se situó el casco antiguo.
En las Relaciones Topográficas ordenadas por Felipe II
en 1575 se dice que Aravaca era una aldea que dependía
administrativa y judicialmente de la ciudad de Madrid. Contaba
con una población de unos 640 habitantes que vivían
de la agricultura (cereales y viñas) con escaso ganado
vacuno (para las labores del campo) y ovejuno porque tan solo
contaba con una dehesa de encinas. Para la provisión de
leña tenían que ir hasta los montes de Manzanares
el Real.
El
pueblo tenía una iglesia, una ermita y un hospital. La
parroquia era la iglesia de la Asunción bajo la advocación
de Santa María la Blanca teniendo como anejas varias iglesias
de los alrededores como la del Real Sitio de la Zarzuela. En la
actualidad, la parroquia recibe el nombre de Nuestra Señora
de la Asunción. A las afueras, en el antiguo camino de
Valdemarín (hoy paseo de la Ermita) se hallaba- y se halla-
la ermita de San Roque, luego denominada de Nuestra Señora
del Camino, cuya imagen se veneraba en el altar mayor. Por último,
el hospital fue fundado por un clérigo llamado Damián
Gutiérrez donde eran atendidos los enfermos del lugar.
En las citadas Relaciones se decía
que al este de Aravaca en el cerro de La Cabaña, se encontró
un sepulcro de piedra que creían que era de la época
de los moros.
A partir de 1630 Aravaca se convierte en villa de señorío
propiedad de doña Teresa Gaitán de Ayala Carranza
de Girón, natural de Tudela.
En el siglo XVIII disponía
de cuatro fuentes para el abastecimiento, de las cuales, la más
importante fue la denominada del Rey, construida en 1780 sobre
la que se levantaba una bola de piedra con el nombre de “Fuente
del Rey”.
En esa época Aravaca contaba
con una población aproximada de 800 habitantes y vivía
de la agricultura, principalmente cereales y garbanzos existiendo
árboles frutales en las huertas situadas a lo largo del
camino de El Pardo. Había ciento veinte casas y diez arruinadas.
En la tahona se fabricaba el pan para el consumo y como sólo
tenía trigo de cosecha propia de dos meses, tenían
que importar el resto del trigo de los pueblos de alrededor y
de Castilla la Vieja. El motivo de que no tuviesen trigo suficiente
para su propio abastecimiento se debía a que los animales
salvajes del vecino monte de El Pardo se comían todas las
cosechas y los vecinos se quejaban al rey de tener que importar
trigo.
Disponía de nueve mesones
y dos tabernas con figones. Tenía una fábrica de
curtidos propiedad de Antonio Ibarrola Laguno, residente de Madrid
y en cuyas puertas figuraban las armas reales. La fábrica
daba trabajo a unas setenta personas que trabajaban como curtidores,
zurradores, pellejeros, guanteros y anteros, entre otros oficios.
Y el ante negro era de tan buena calidad que lo adquiría
la casa real. Había además dos fábricas de
jabón al fuego propiedad del marqués de Campo Alange
y de Francisca García, y una de licor llamada Rosalís,
propiedad de los catalanes Franco y Juan Clavel.
En 1761, Carlos III fundó
en Aravaca el cuartel de las compañías de fusileros
guardabosques reales formada por 120 altos hombres procedentes
todos de Cataluña.
Antes de la guerra civil aparecieron
las dos primeras colonias de residencia permanente en Aravaca,
las llamadas Alfar y Camarines, cuyo antecedente fue –como
se ha dicho- una colonia en El Plantío a principios del
siglo XX.
Al término de la guerra
civil, la mayor parte de Aravaca quedó destruida siendo
muy pocas las casas que quedaron en pie no llegándose a
recuperar hasta la década de los cincuenta.
Aravaca siguió siendo un
pueblo rural hasta su anexión a mediados de los años
cincuenta en que comenzó a desaparecer la poca industria
que tenía así como su actividad agraria a través
de una progresiva urbanización de sus terrenos. Pasó
de ser un pueblo rural a una zona de urbanizaciones de lujo compuesta
en un principio por chalés individuales con jardín
propio y con la construcción posterior de chalés
adosados para la clase media-alta y edificios de apartamentos
y viviendas en torno al casco antiguo del antiguo pueblo, todos
con una fuerte dependencia de Madrid en cuestión de trabajo
y ocio.
Por otro lado, Aravaca, junto con
Valdemarín, es un lugar escogido para la implantación
de centros escolares privados en su mayoría, cuyos alumnos
proceden no sólo de las urbanizaciones de los alrededores
sino también de Madrid. En Aravaca se hallan las urbanizaciones
Residencia La Rinconada, Residencial Fuente del Rey, la colonia
Camarines (construida por el marqués del mimo nombre antes
de la guerra civil), la colonia Domínguez, la urbanización
La Bungavilla, la urbanización Rosa de Luxemburgo de Aravaca,
la colonia de los Diplomáticos, la colonia Alfar y el bario
de Santa María entre otros.”
EL
PLANTIO
Límites: Tapia del Monte de El Pardo,
término municipal de Majadahonda, término municipal
de Pozuelo de Alarcón, vías del ferrocarril de Madrid
a La Coruña, Segitario, avenida del Padre Huidobro (Ctra.
Naciona VI), Proción, Príncipe de Viana, tapia del
monte de El Pardo.
“Al igual que Valdemarín, El Plantío era
un barrio de Aravaca, cuando ésta constituía un
municipio independiente hasta su anexión a Madrid 1954.
La carretera de Coruña divide en dos el barrio, quedando
a la izquierda (según se sale de Madrid) la zona más
antigua –el Viejo Plantío- y a la derecha la más
moderna con las urbanizaciones de La Florida y Casa Quemada.
La primera colonia de residencia
permanente en El Plantío fue creada en 1909 por la Sociedad
de Ferroviarios para sus afiliados, los cuales se hallaban comunicados
por ferrocarril gracias al apeadero que se construyó en
1906. Este apeadero hizo que tanto El Plantío como Aravaca,
fueran lugares de excursiones domingueras.
A partir de esta colonia inicial se fue poblando El Plantío
con chalés individuales en dirección al monte
del Pardo, sentido longitudinal paralela a las vías del
tren, entre la avenida de la Victoria (primera carretera de
La Coruña) y la moderna autovía de La Coruña.”
A finales de los años cuarenta
–en terrenos segregados del monte de El Pardo- comenzó
la construcción de las ciudades-satélites de Casa
Quemada y La Florida a un lado de la autovía de La Coruña
con una imagen elitista destinadas a la gente de un alto poder
adquisitivo. Fueron concebidas como ciudades jardín de
chalés individuales.”
VALDEMARÍN
Límites: Tapia del Monte de El Pardo,
Proción, Avenida del Padre Huidobro (Carretera Nacional
VI) e Hipódromo de la Zarzuela. “Valdemarín –Marín
es un nombre propio derivado del mar, o sea Valle de Mar- era
un barrio del municipio de Aravaca, hasta que ésta fue
anexionada a Madrid en 1954 constituyendo entonces un barrio del
distrito de Moncloa. Valdemarín es más conocido
por Aravaca-Norte, siendo Aravaca-Sur, la propia Aravaca. Antes
de la guerra existían pequeños enclaves residenciales
aislados por la zona.
Hasta comienzos del siglo XX, las
tierras de Valdemarín eran exclusivamente campos de labor
con mezcla de eriales, viñedos, pastos y alguna que otra
huerta de regadío y sin apenas edificaciones. A partir
de 1916 aparecieron las primeras viviendas aisladas así
como colonias diseminadas entre los campos de cultivo.
En Valdemarín se hallan
las urbanizaciones de Ayuca, Las Flores, La Zarzuela, El Pardo
de Aravaca y Monreal. También hay numerosos colegios así
como algunos conventos.”
Fuente: GEAS ORTIGAS, Mª Isabel: Historia
de los Distrito de Madrid. Ediciones La Librería, Madrid
año 2000
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